Heinrich Böll fue premio Nobel de Literatura en 1972 cosa que él no imaginaría en 1963 al publicar su novela ``opiniones de un payaso´´. Esta novela podríamos categorizarla y conceptualizarla en un grupo al que podríamos llamar ``novela melancolía´´ y qué mejor personaje puede conducir este tipo de novelas que un payaso triste, Hans Schnier, un payaso alcohólico, abandonado, arruinado y solo.
En un primer momento vamos adentrándonos en la vida de este payaso que en primera persona va contándonos sus desgracias, conforme va avanzando la historia, la novela toma un toque más crítico, llegando a fuertes reproches hacia la iglesia y a la sociedad.
Esta novela me invitó a la reflexión o al mito de que los payasos son personas tristes. Llegué a la conclusión de que los payasos son personas ``sensibles a la melancolía´´ como menciona Schnier.
Son diversos, variados e interesantes los temas que se tocan, y por muy universales que nos parezcan son tratados con gran sensibilidad y de manera muy personal por parte de este payaso, que nos deja reflexiones como:
``Sí, la Iglesia es rica, tan rica que apesta. En realidad apesta a dinero, como el cadáver de un hombre rico. Los cadáveres de los pobres huelen bien, ¿lo sabía usted?´´
Dicho esto solo queda decir:
SEÑORAS Y SEÑORES, Ladies and gentlemen, PASEN Y LEAN…Las opiniones de un payaso.